Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
A jugar y perder, pagar y callar.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
El miedo guarda la viña.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
La peor pobreza es tener deudas.
Es más infeliz que una mata de habas.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Después de la risa viene el llanto.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Del mal, el menos.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Quien dice la verdad, cobra odio.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Honra merece el que a los suyos se parece.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Esto huele a cuerno quemado.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Quitada la causa se quita el pecado.
De mala sangre, malas morcillas.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Lo hermoso, a todos da gozo.
A lo que no puede ser paciencia.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
El borriquito delante, para que no se espante.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Quien guarda valores, padece temores.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Peor que pulga en la oreja
Obra a destajo, no vale un ajo.
Reyes y mujeres no agradecen.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Pereza no alza cabeza.