Salga pez o salga rana, a la capacha.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
El amor lo perdona todo.
El pan ya comido enseguida se olvida.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Matanga dijo la changa.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Mala noche y parir hija.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Tropezando se aprende a caminar.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
La misa, dígala el cura.
Casa en canto, y viña en pago.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Por la peana se adora al santo.
Allá va la lengua do duele la muela.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
Amigos pobres, amigos olvidados
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Quien tuvo, retuvo.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Hombre refranero, medido y certero.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
No se puede nadar y guardar la ropa.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Casa ordenada, casa salvada.
Quien roba una vez, roba diez.
Esposa mojada, esposa afortunada
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
A ojo de buen cubero.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Dichosos los ojos que te ven.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.