Dichosos los ojos que te ven.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Como poroto de la chaucha.
Estar como caimán en boca de caño.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Las noticias malas nunca llegan solas.
La felicidad no es cosa de risa
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Según serás, así merecerás.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Al pobre el sol se lo come.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Limando se consigue de una piedra una aguja
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
No te pegues que no es bolero.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
El que anda en silencio, cazar espera.
Para su casa no hay burro flojo.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Un deportista más, un delincuente menos.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Nunca te apures para que dures.
El ternero recental no teme al tigre.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.