A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Es más feo que carro visto por debajo.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Hacerse de la vista gorda.
Necesitado te veas.
Hay que sufrir para merecer.
A bestia loca, recuero modorro.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Burro empinado, por hombres es contado.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Hablar a calzón "quitao".
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
El placer es víspera del pesar.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Al rebuznar se verá quien no es león
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
No hay nada peor que un maricon resentido.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Oveja harta de su rabo se espanta.
La ignorancia es madre de la admiración.
A buen servicio, mal galardón.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Comer sin vino es miseria o desatino.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
El vicio, saca la casa de quicio.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
El hambre es una fea bestia
El ruin calzado sube a los cascos.
Los pesares envenenan la sangre.