Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
La prisa será tardar.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
La lengua es el azote del culo.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
De padres asientos, hijos taburetes.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
No por mucho pan, es peor el año.
El que no mira, suspira.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Parecerse como un huevo a una castaña.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
El último que se pierde es la esperanza.
El mal que no tiene cura es la locura.
Bien canta Marta después de harta.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Antes de meter, prometer.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Vayan las verdes por las maduras.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Juego de manos es de villanos.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
La mentira dura hasta que la verdad florece.