Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Todos los extremos son malos.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Buena muerte es buena suerte.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
El que mucho abarca, poco acaba.
Hijos casados, trabajo doble.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Al pez, una vez.
Adonde no te llaman, no vayas.
A quien dan, no escoge.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
De cuentos suele irse a chismes.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
A buen hambre, no hay pan duro.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
El oro luce, y la virtud reluce.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
En el camino se enderezan las cargas.
Cada gusto cuesta un susto.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
La moda no incomoda.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Le dijo la sartén al cazo.
Buena vida, arrugas tiene.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Lo que va viene.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.