El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
El mejor sol es el que calienta hoy
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Burro que piensa bota la carga.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Más duro que sancocho de pata.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Vencer no es vergonzoso
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Amor y vino, sin desatino.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Amor no quita conocimiento.
Hombre hablador, poco cumplidor.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Dios es más grande que el mundo.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Para aprender, perder.
El que pega primero pega dos veces.
Hacer la del humo.
Humano es el errar y divino el perdonar.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Con pelito... no hay delito.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El malo siempre piensa engaño.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Lo raro es caro.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Al endeble todos se le atreven.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.