Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Más pija que el Don Bosco.
Virgo viejo, puta segura.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
A tal señor, tal honor.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Pesar compartido, pronto es ido.
Lo barato, sale caro.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Más caro es lo dado que lo comprado.
La esperanza mantiene.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Intimidades, solo en las mocedades.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Lobos de la misma camada.
Quien bien ata, bien desata.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Un "quizá" no dice nada.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Esto son habas contadas.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Cada cual ha de llevar su carga.
Mala olla y buen testamento.
Amigo reconciliado, doble enemigo
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
La familia pequeña, vive mejor.
Juez que dudando condena, merece pena.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.