El trabajo no deshonra, dignifica.
Más vale bien amigada que mal casada.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Codicia mala a Dios no engaña.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
El que se brinda se sobra.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Ante la duda, abstente.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Salud y pesetas salud completa.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
A barriga llena, corazón contento.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
No lo hurta, lo hereda.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Estoy hasta las manos.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Caldera observada no hierve jamás.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Cada cual decía del amor que tenía.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Todo lo que no es dado es perdido
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.