Lo que se hace aquí, se paga aquí.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Las novedades son la sal de la vida.
Más puede diligencia que ciencia.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
No hay sustituto para la experiencia.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Nadie toma lo que no le dan.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
La mayor ventura, menos dura.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Al rey muerto rey puesto.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
A un traidor, dos alevosos.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
De buena semilla, buena cosecha.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
No hay que reírse de la felicidad
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Honra merece el que a los suyos se parece.
El vino casi es pan.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Tal para cual.
Averiguelo, Vargas.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
La suerte nunca da, solo presta.
Mañana te lo dirá la vida.