El dar es honor; el pedir, dolor.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Pecado callado, medio perdonado.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Te conozco, pajarito.
Una buena capa todo lo tapa.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Buena es la regla, si la regla es buena.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Todo es según el cristal con que se mira.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
La suerte es de quien la tiene.
Quien lo hereda no lo hurta.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Al saber lo llaman suerte.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
No falta de que reirse.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Come para vivir, pero no vivas para comer.
El hombre propone y Dios dispone.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
El que nada tiene, nada vale.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Los hombres son mejores que su teología
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.