Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Quien hace preguntas no es tonto.
Un clavo saca a otro clavo.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Todos los caminos conducen a roma.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Buen oficio es no tener ninguno.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
El que mucho promete, poco cumple.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
El que quiera honra, que la gane.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Dios da, nunca vende.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Saber poco obliga a mucho.
El que da, recibe.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
El movimiento se demuestra andando.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
El que habla es el que peca.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Es mejor decir allí corrió, que allí murió.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Saber más que Merlín.
El mundo está vuelto al revés
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
A dos palabras tres porradas.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Honra sin provecho la digo pecho.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Más ordinario que yogurt de yuca.