Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Más da el duro que el desnudo.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
La vida es una sorpresa continua
Más merezco; pero contigo me conformo.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Bueno es caer para más valer.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
La alegría intensa es cosa seria
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
De tal palo tal astilla.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
A traidor, traidor y medio.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Jugar la vida al tablero.
Buena fama es buena cama.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Diligencia vale más que ciencia.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.