Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Dios habla una lengua extranjera.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
La zorra no se anda a grillos.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
El infierno no sirve para quemar paja.
Tiene el sartén por el mango.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
El buen vino resucita al peregrino.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
El amor habla incluso con los labios cerrados
No oigo, soy de palo.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Sustos y disgustos matan a muchos.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
La abundancia hace infelices a los ricos.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
A comida de olido, pago de sonido.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Ayatola no me toques la pirola.
Primero fui yo puta que tu rufián.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
La alegría en el alma sana se cría.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Amor grande vence mil dificultades.
Cada maestrito tiene su librito.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.