A quien se aventura, Dios le ayuda.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Es como llevar leña para el monte.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Hacer la plancha.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
El amor entra por los ojos.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Ahullama no pare calabaza.
El que presta no mejora.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Casamiento malo, presto es concertado.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Febrero loco y Marzo otro poco.
Después de la risa viene el llanto.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Quien aprisa asa, quemado come.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Ningún burro se queda calvo.