Ido el conejo me das consejo.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Hombre viejo no necesita consejo.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Trabajo en domingo no da fruto.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Si vas al médico, es que estás enfermo.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
A cántaro roto, otro al puesto.
La mujer en la cocina es una mina.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
A árbol caído, todo son piedras.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Camino robado, al otro día, sin gente.
El tahúr no juega limpio.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
A buen sueño, no hay cama dura.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
Ningún muerto ha regresado, ni a dar un simple recado.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Vereda no cría hierba.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Después de verme robado, compré un candado.
Para adquirir el derecho a desnudar a las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Carne en calceta, para quien la meta.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.