La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Quien la justicia reparte, no puede ser juez y parte.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Del reir viene el gemir.
El interés tiene patas.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Cada grumo tiene su humo.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Toda demasía enfada y hastía.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
A mala venta, mala cuenta.
La palabra es playa, el silencio oro.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Cada uno canta como le pagan.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
El hombre pone y la mujer dispone.
A otro perro con ese hueso.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Más claro no canta un gallo.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
El amor no se oxida