Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Obra con amores y no con buenas razones.
A todo coche, le llega su sábado.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Quien tenga tiempo que no espere
Más se mira al dador que a la dádiva.
Ruin es quien por ruin se tiene.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Bondad con hermosura, poco dura.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
No son hombres todos los que mean en la pared.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
A gallo viejo gallina joven.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Cual el tiempo, tal el tiento.
De los muertos no se hable sino bien.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.