Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Cada villa, su maravilla.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Quien sabe adular sabe calumniar.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Panza llena, quita pena.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Dios castiga sin palo ni piedra
Donde hay obras, hay sobras.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Que no me busquen porque me encuentran.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Escritura es buena memoria.
No comer por haber comido, es bienvenido.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
A perro viejo no cuz cuz.
Escucha el silencio... que habla.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Hay de todo en la viña del Señor.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Hijos y mujer añaden menester.
Aprende llorando y reirás ganando.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Agrada y te agradarán.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.