En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
La mejor defensa es el ataque.
A la fortuna, por los cuernos.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
No te acostumbres a lo que no dure.
Los celos son el gusano del amor.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Cada tonto tiene su manía.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Agarrando aunque sea fallo.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Cuanto más tienes, más quieres.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Sopas y morder, no puede ser.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Poco dinero, poco sermón.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Consejo no pedido, consejo mal oído.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
El abismo lleva al abismo
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
El corazón engaña a los viejos.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Precaverse contra un posible percance.