El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Domingo, domingo, día de pingo.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Bailar la trabajosa.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Dichosos los ojos que te ven.
Tras buen soplo, buen sorbo.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Calles mojadas, cajón seco.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Tentar la huevera a las gallinas
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
A gran salto, gran quebranto.
Gracias que hacen pero no la ven.
Tras cada pregón, azote.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
A buenos ocios, malos negocios.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
En Octubre echa pan y cubre.
De poniente, ni viento ni gente.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Dale con que va a llover.
Las palabras se las lleva el viento.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.