Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
El que a burros favorece, coces merece.
El perfume bueno viene en frasco chico
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
No todo el que trae levita es persona principal
Llevar agua al mar.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Fraile convidado echa el paso largo.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Tras la fortuna guía el favor.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Al mejor caballo se le van las patas.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Cada fracaso nos hace más listos.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Malo vendrá que bueno me hará.