Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Reino dividido, reino perdido.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
También de alegría se puede morir
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Obra con amores y no con buenas razones.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
A veces perdiendo se gana.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
A mucho hablar, mucho errar.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Es tiempo de vacas flacas
Mano de santo cura como por encanto.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.