Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
El que persevera triunfa.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
A un bagazo, poco caso.
El buen paño dentro del arca se vende.
Corre más una loca en chanclas.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Mejor prevenir que lamentar.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Obras caritativas, esas son mis misas.
La palabra es playa, el silencio oro.
Al endeble todos se le atreven.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Le debe a cada santo una vela.
Mujer desnalgada es hombre.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Año de nieves, año de bienes.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Cual andamos, tal medramos.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Nadie está contento con su suerte.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.