Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
El que tiene salud es rico.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Hay miles de miserias en un solo amor
De necios es huir de consejos.
Depende de cómo caigan las cartas
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
A cada cabeza, su seso.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Los compañeros de cama se escogen de día
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Inclinar la balanza.
El que con cojos anda se llama bastón.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Mucho ruido y pozas nueces.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Quien madruga ojeras tiene.
El que trae , lleva.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Feria de loco es el mundo todo.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Se sincero y honesto siempre.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
De buenas en el juego, de malas en El amor.