En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Contra gustos no hay nada escrito.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
El tonto ni de Dios goza.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Mal haya carbón de haya.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
De cuentos suele irse a chismes.
Demasiado pedo para la mula.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
La barca pasa, la orilla queda
Para San Vicente, enero pierde un diente.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Es de sabios cambiar de mujer.
Nadie quiere la salud más que el paso.
A la vejez aladares de pez.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Valgan las llenas, por las vacías.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Asno de dos, válgale Dios.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.