Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Las arrugas son la tumba del amor
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Donde hay pelo hay alegría.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Casa compuesta, caja en la puerta.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Dame pan y dime tonto.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Diligencia vale más que ciencia.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Te conozco, pajarito.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Saber es poder.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
La libertad es un pan bien cocido
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
¡Se nos creció el enano!
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Al desdén con el desdén.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Nadie perdona que le hagan un favor.