No dejar títere con cabeza.
El que come y canta algún sentido le falta.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Hacienda que otro gano poco duró.
Una retirada a tiempo es una victoria.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Un amigo vale cien parientes
Mala boca, peces coma.
Mente sana, cuerpo sano.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Al que no quiera taza, taza y media.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
¿Quién con una luz se pierde?
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Deja al menos un huevo en el nido
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Los burros prefieren la paja al oro.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Marido, comprad vino; que no lino.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.