Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Como es la madre, así es la hija.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Gallo fino no extraña gallinero.
Vida sin amor, años sin verano
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
La fuerza no es un remedio
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Hombre harto, no es comilón.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
No todo es miel sobre hojuelas.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
A ave de paso, cañazo.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Sayo grande, tapa mucho.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Gente de navaja, poco trabaja.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
El trabajo por la mañana vale oro.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Estas más puesto que un calcetín.
Santo que no es visto no es adorado.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Conquistada la madre, segura está la hija.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Ver y no tocar, se llama respetar.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Es demasiado necio para ser loco.