A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
A cena de vino, desayuno de agua.
No dejar títere con cabeza.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
El que come y canta algún sentido le falta.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Hacienda que otro gano poco duró.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Un amigo vale cien parientes
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Mala boca, peces coma.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Mente sana, cuerpo sano.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
¿Quién con una luz se pierde?
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Al que no quiera taza, taza y media.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Dos es compañía, tres multitud.
Los burros prefieren la paja al oro.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Deja al menos un huevo en el nido
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.