El amor y la fe, en las obras se ve.
Hay ropa tendida.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
De sabios es variar de opinión.
Estar como caimán en boca de caño.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Amor de lejos, amor de pendejos.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Lo dicho, dicho está.
Úntate con aceite, que si no sanares, te pondrá reluciente.
Buscarle la quinta pata al gato.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Por las faldas se sube a las montañas.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
El que pestañea pierde.
A quien dices el secreto das tu libertad.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Abril, lluvias mil.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Más envejecen las penas que las canas.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.