No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Darle castañas al castañero, tiene salero.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
La noche para pensar, el día para obrar.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
El que pestañea pierde.
El que la hace, la paga.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Donde hay carne, hay hermosura.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Prueba tu habilidad primero en dorado y después en oro.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Salud y fuerza en el canuto.
En cada refrán tienes una verdad.
Escatimar y dar a putas.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Quien bien quiere, bien obedece.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Moda y fortuna presto se mudan.
Ser amable es ser invencible.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
A gran culpa, suave comprensión.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Cada quien, con su cada cual.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Más vale estar solo que mal acompañado.