El ingrato por un favor, coces cuatro.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Refranes viejos son verdaderos.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Lo bueno dura poco.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
Quien más tiene, más quiere.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
A quien vela, todo se le revela.
Si vives alegre, rico eres.
A la fortuna, por los cuernos.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Buena fama, hurto encubre.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
La manda del bueno no es de perder.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
El lo que se pierde, se aprende.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Burlas que son veras, otro las quiera.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Por unos pierden otros.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Carga que place, bien se trae.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.