El corazón de un niño: espera lo que desea.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Casa oscura, candela cuesta.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Del joven voy, del viejo vengo.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Más da el duro que el desnudo.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
La Cruz, la viña reluz.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Un ruin ido, otro venido.
Cambiar de opinión es de sabios.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Qué es una raya más para el tigre.
Dinero llama a dinero.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Lo poco, nunca dio mucho.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Aquel que guarda siempre tiene.
Es más popular que la adelita.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Pereza, llave de pobreza.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Amante atrevido, de la amada más querido.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.