Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
El mucho joder empreña.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Bueno es el vino, cuando el vino es bueno, pero si el agua es de arroyo puro y cristalino, siempre es mejor el vino.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
A mucho vino, poco tino.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Hacer oídos de mercader.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Ojo al Cristo que es de plata.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Mucho gana quien no Juega.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Buena madera, buen oficial espera.
Casa en canto, y viña en pago.
El amor hace iguales a los que no lo son.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Cabeza grande, talento chico.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Feo, pero con suerte.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Al buen vino, buen tocino.