Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
La razón es de quien la tiene.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Por sus hechos los conoceréis.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Obra hecha, dinero espera.
Principio quieren las cosas.
A veces perdiendo se gana.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Amor sin plata, no dura.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Eso son otros veinte pesos.
Lo bien hecho bien parece.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
El que da primero da dos veces.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Mala olla y buen testamento.
Buena es la linde entre hermanos.
Las buenas labores honran a los labradores.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Raras veces hay seso en la prosperidad.