Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Más merece quien más ama.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Da y ten, y harás bien.
Hombre valiente no muere de viejo.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Cuanto más tienes, más quieres.
Razones sacan razones.
Más merezco; pero contigo me conformo.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
A veces sale más caro el collar que el perro.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
El ladrón juzga por su condición.
Marido rico y necio no tiene precio.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Cada villa, su maravilla.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
La sed por el oro, socava el decoro.
A cualquier cosa llaman rosa.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
El vino es la ganzúa de la verdad.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Más se mira al dador que a la dádiva.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.