El buen vinagre del buen vino sale.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Tal vendrá que tal te quiera.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Todo lo que brilla, no es oro.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Dame gordura, darte he hermosura.
Buena es la costumbre en el bien.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
La práctica vale más que la gramática.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Comer arena antes que hacer vileza.
El buen vino, venta trae consigo.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
El buen mosto sale al rostro.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Buen moro, o mierda u oro.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Donde hay gana, hay maña.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.