A amor y fortuna, resistencia ninguna.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Nada es barato sin una razón.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
A buen servicio, mal galardón.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Sé osado y serás afortunado.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Paga para que te acrediten.
Más vale tarde que nunca.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Quien mucho da mucho recibe.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Donde hay nobleza, hay largueza.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
La belleza es un reino que dura poco
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
El que más puede, más aprieta.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.