Gitano no saca la suerte a gitano.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Dios nos coja confesados.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Honra sin provecho la digo pecho.
Quitada la causa se quita el pecado.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
La práctica perfecciona.
A batallas de amor, campo de plumas.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Tras el vicio viene el lamento.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Al endeble todos se le atreven.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Voz del pueblo, voz de Dios.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Toda desgracia es una lección.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Lo bello es difícil.
Una sola mano no aplaude.
El ceremonial es el humo de la amistad
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
De bajada todos los santos ayudan
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
La pisada del amo, el mejor abono.