Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Salud y fuerza en el canuto.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
La Cruz, la viña reluz.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Cada día, su pesar y su alegría.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
El oro luce, y la virtud reluce.
Mujer Besada mujer ganada.
Por los cuernos se agarra el toro.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
A brutos da el juego.
Ira de hermanos, ira de diablos.
La alegría da miedo
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Hacer el primo.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
El último que se pierde es la esperanza.
Llegar y besar, suerte es singular.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
El toro y el melón, como salen, son.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Donde hay pelo hay alegría.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
A creer se va a la iglesia.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.