Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
La muerte hace reflexionar.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
La impureza, pesa.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
El que espera desespera.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Comida hecha, amistad deshecha.
Nunca falta de que reírse.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Vivir es morir lentamente.
Amigo lejos, amigo muerto.
Cosa muy querida, presto perdida.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Víbora que chilla no pica.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Es más fea que una noche oscura.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Dar es corazón, pedir es dolor
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Burro cansado, burro empalmado.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
De dolor, nadie murió.
Mal ajeno es ruin consuelo.
La alegría intensa es cosa seria
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Amores y dolores quitan el sueño.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Hasta la belleza cansa.
A la pereza persigue la pobreza.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.