Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Mal oledor, mal catador.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Sustos y disgustos matan a muchos.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Vive cantando, muere llorando.
Un suspiro es poco alivio.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Está como abeja de piedra.
A árbol caído, todo son piedras.
Salud perdida, salud gemida.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Toda desgracia es una lección.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
A causa perdida, mucha palabrería.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Un día menos, una arruga más.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Bolsa llena, quita las penas.
A muertos y a idos, no hay amigos.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Está como aji titi.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Boca con duelo, no dice bueno.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
A llorar al cuartito.
Difama, que algo queda.
A flores nuevas, afeite perdido.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.