A la vejez, dinero y mujer.
Susto meado mejor que sangrado.
El que come y canta algún sentido le falta.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
La envidia es una mala consejera.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
El tiempo todo lo amansa.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Gato llorón no pesca ratón.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Boca sin dientes, casa sin gente.
El mal de tonto, no tiene cura.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
El que no mira, suspira.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Pobre pero honrado.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
A pájaro muerto, jaula abierta.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
La muerte nos iguala a todos.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Casa vieja todo es goteras.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.