Me traen por la calle de la amargura.
Buena vida, arrugas tiene.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Casa cerrada, casa arruinada.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Hay desgracias con suerte.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Hay miles de miserias en un solo amor
Hambre matada, comida acabada.
No hay año sin desengaño.
Las penas de amor las quita el licor
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
El más fuerte teme a la muerte.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
La muerte tiene las piernas frías.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Tranquilidad viene de tranca.
Si hay miseria, que no se note
Madre muerta, casa deshecha.
El dolor embellece al cangrejo.
No hay amor sin dolor.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Una alegría esparce cien pesares.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Alforjas llenas quitan las penas.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Más mueren de hartos que de faltos.
No todos lloramos el mismo día.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Donde hay amor, hay dolor.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.