Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Saber más que Merlín.
Para alcanzar, porfiar.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Madurar viche.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
El mundo da muchas vueltas.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
De bajada todos los santos ayudan
Criticar es más fácil que imitar.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Jornada emprendida, medio concluida.
El padre para castigar y la madre para tapar.
La vida mejora de hora en hora.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Enero mes torrendero.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Abrojos, abren ojos.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Ir a amarrar el zorro.
A tres azadonadas, sacar agua.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Dinero de canto, se va rodando.
De comerciar a robar, poco va.
Limando una viga se hace una aguja.
A jugar y perder, pagar y callar.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.