¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Jugar con fuego es peligroso juego.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
El que guarda siempre encuentra.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
La tos seca es de la muerte trompeta.
De sabios es variar de opinión.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
El que araña y muerde, poco puede.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Otra cosa es con guitarra
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
A cada necio agrada su porrada.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Son como uña y mugre.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
El vino, de la verdad es amigo.
La prudencia nunca yerra.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
El río, por donde suena se vadea.
Romero ahíto saca zatico.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.
A la gorra, ni quien le corra.
La carne de burro no es transparente.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Amor, con amor se cura.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.