Al buen amar, nunca le falta que dar.
El amor no se oxida
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Compañía, ni con la cobija.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
A casa nueva, puerta vieja.
Persevera y triunfarás.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
La mujer hermosa es peligrosa.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
En cada refrán tienes una verdad.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Caballo corredor, pronto se cansa.
A gato viejo, rata tierna.
Mucho preito hace mendigo.
Perro que ladra no muerde.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Cada día olla, amarga el caldo.