Saber más que Merlín.
En hacer bien nunca se pierde.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Fue a por agua y salió escalado.
En la necesidad se conoce la amistad.
Libro cerrado no saca letrado.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Las mujeres quieren ser rogadas.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
El hombre es para el hombre un espejo.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
De todas maneras, aguaderas.
Bailando con la más fea
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Más raro que perro verde
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
El amor gobierna su reino sin espadas.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
La piel del leopardo es bonita, pero su corazón malvado.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Gallo viejo con el ala mata.
El que canea, no calvea.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Donde pone el ojo, pone la bala.