De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Como quitarle el poto a la jeringa.
A ese andar, llévalos mi baca.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Quien se va, vivo y muerto está.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Cabeza loca no quiere toca.
En buena casa, mal inquilino.
Me mandaron a la guerra sin fusil.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Quien hace, aplace.
La flor caída no vuelve a la planta
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
A cualquiera se le muere un tío.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
No te fíes del sol de primavera.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Agua podrida, colada y hervida.
Que cada cual espante sus pulgas.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Con una rueda, no anda una carreta.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
No hay alegría sin aburrimiento
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
En casa pobre no hay mujer buena.
Padre diestro, el mejor maestro.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.